Tradición familiar
Varias generaciones crecieron en este campo y hoy lo siguen cuidando.
Generaciones que crecieron en Piedra del Toro. Siempre fue un lugar de reunión: hoy lo compartimos con quien viene a festejar o a dejar su caballo.
En Piedra del Toro han crecido varias generaciones de nuestra familia. Siempre ha sido lugar de reunión con amigos y de encuentro con la naturaleza.
Con usted seguramente tenemos algo en común: nos gustan los caballos y disfrutarlos en un entorno de belleza y paz. Aquí cabalgamos entre palmeras y robles, o en la playa cercana, acompañados por el silencio, los atardeceres y las lunas, como sólo se ven en el cielo del campo.
Queremos compartir nuestro lugar y por eso lo invitamos a conocerlo.
Varias generaciones crecieron en este campo y hoy lo siguen cuidando.
Los cuidados forman parte de la vida diaria del establecimiento.
El silencio del campo, lejos del ruido de la ciudad.
Un entorno de belleza y paz, con sus palmares, montes y atardeceres.
Atardeceres y lunas
Como sólo se ven en el cielo del campo, acompañados por el silencio.
Cabalgatas a la playa
La playa cercana permite salir a cabalgar junto al mar.
Palmeras y robles
El paisaje típico de nuestra tierra, para recorrer a caballo.
Cerca de Montevideo
A 20 minutos de la ciudad y a un paso de El Pinar.
En Piedra del Toro compartimos el modo de vida que heredamos: el campo, los caballos y el tiempo sin apuro. Esto es lo que encuentra quien llega.
Sereno nocturno y sistema de alarma para tranquilidad de los propietarios.
Personal e instalaciones preparados para dar comodidad y confort.
Un campo que siempre fue lugar de reunión con la familia y los amigos.
Trescientas hectáreas para cabalgar, sin artificios ni escenografía.
Venga a recorrer el campo, ver el salón y las instalaciones, y conversar sin compromiso. Coordinamos la visita por teléfono o WhatsApp.